El sector agroalimentario de la C. Valenciana logra un superávit comercial de 3.206 millones de euros en 2023, un 16,6 % más que el año anterior, pese a reducir el volumen de sus exportaciones
El sector agroalimentario valenciano se mantiene como el tercero más importante en España, solo por detrás de Andalucía y Cataluña, al concentrar el 9,5 % del valor añadido del sector (VAB) a nivel nacional. El valor añadido generado por el sector valenciano en 2023 alcanzó los 11.345 millones de euros, un 3,5 % más que en el ejercicio anterior, un crecimiento ligeramente inferior al 3,7 % del conjunto del sector en España. En el caso del empleo, la evolución ha sido más desfavorable, ya que, mientras en la Comunitat Valenciana el sector ha registrado una caída del 1,1 % en el número de ocupados, en el conjunto de España ha crecido un 0,7 %. En total, la actividad agroalimentaria valenciana genera 263.927 puestos de trabajo, lo que supone el 10,4 % del total del empleo del sector a nivel nacional.
La última y quinta edición del Observatorio sobre el sector agroalimentario de las regiones españolas, un informe impulsado por Cajamar y que ha elaborado el director adjunto del Ivie y catedrático de la Universidad de Valencia, Joaquín Maudos, en colaboración con la economista también del Instituto Jimena Salamanca, analiza en profundidad la situación del sector agroalimentario en las diferentes comunidades autónomas.
El estudio se ha presentado esta tarde en el histórico y monumental edificio de la Lonja de la Seda de Valencia con la participación del presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde; el prior y cónsul mayor del Consulado de la Lonja de Valencia, Vicente Ebrí; el director territorial de Cajamar en Valencia, Jesús García, y el director adjunto del Ivie y catedrático de la Universidad de Valencia, Joaquín Maudos.
El sector agroalimentario es uno de los pilares fundamentales de la economía de la Comunitat Valenciana, al aportar el 9,1 % del VAB regional y el 12,2 % del empleo de la autonomía. Además, el informe resalta, un año más, la posición destacada en el mercado exterior, ya que el sector valenciano es el tercero más exportador de España y genera el 12,5 % de las ventas agroalimentarias al exterior del país. A pesar de registrar una caída del 8,8 % en el volumen de productos exportados, el valor de las exportaciones agroalimentarias de la región creció un 3,1 % hasta alcanzar los 8.673 millones de euros, por el efecto de la elevada inflación. La cifra de ventas en el exterior ha permitido a la Comunitat obtener el tercer mayor superávit comercial de todas las comunidades autónomas, que se ha situado en los 3.206 millones de euros, un 16,6 % más que el año anterior. Además, ha registrado un crecimiento del 0,8 % en el número de empresas agroalimentarias exportadoras (hasta alcanzar la cifra de 4.001, la tercera más elevada de España), frente al 1,6 % de caída que se ha producido a nivel nacional.
Las frutas y frutos comestibles, en especial los cítricos, suponen el 41,3 % de las exportaciones agroalimentarias valencianas. De hecho, la Comunitat Valenciana es la mayor productora de cítricos de España, con el 46,9 % de la producción nacional, y el 23,6 % de la UE-27. Alemania y Francia, seguidas a distancia por el Reino Unido e Italia, son los principales mercados de destino de los productos agroalimentarios valencianos.
La Comunitat cuenta con 2.360 empresas del sector, el 8,3 % del total nacional, lo que la convierte en el cuarto tejido productivo más importante de la industria agroalimentaria española. La tipología de estructura empresarial que predomina en la región es la microempresa, con un 62,1 % del total, frente al 59,9 % de media en España.
Un rasgo del sector valenciano que debería intentar corregir es la baja competitividad, un 15 % inferior a la media nacional, que se deriva de la una menor productividad (9 % inferior a la media nacional) y de unos costes laborales por trabajador un 5 % superiores a los de España en conjunto.
Es la menor competitividad de la fase de la comercialización la que lastra la posición del sector agroalimentario valenciano. En cambio, el sector primario valenciano es un 33 % más competitivo que el español, fruto de su mayor productividad.
La mayor apuesta por la innovación es otro de los desafíos del sector agroalimentario valenciano, que, además, podría contribuir a mejorar la competitividad. Cuenta con el 4,7 % de los proyectos innovadores AEI-Agri (Asociaciones Europeas para la Innovación en materia de productividad y sostenibilidad agrícolas) de toda España, un total de 34 proyectos. Dentro del ecosistema de startups y scaleups, la Comunitat Valenciana es la tercera región con mayor número de empresas dedicadas al FoodTech y la cuarta en el ámbito AgroTech y Biotech, concentrando el 9,6 %, 10,2 % y 8,9 % del total nacional, respectivamente. Asimismo, en esta se encuentran 13 de las 100 startups FoodTech y AgroTech de mayor impacto en la cadena de valor de la industria alimentaria española, solo por detrás de Cataluña.
El informe elaborado para Cajamar también dedica un apartado a las acciones destinadas a mejorar la sostenibilidad del sector. En este ámbito, la Comunitat Valenciana perdió en 2023 un 9,4 % de la superficie dedicada a agricultura ecológica y se quedó con 139.000 hectáreas, que suponen un 4,4 % del total, muy por detrás de Andalucía (48 %), Castilla-La Mancha (16,5 %) y Cataluña (9 %), y a la par de Extremadura (4,5 %). Mientras en el conjunto del país la superficie de agricultura ecológica ha crecido un 11,2 % en 2023, la Comunitat ha perdido cultivos ecológicos.
En su intervención, el presidente de Cajamar, Eduardo Baamonde, ha señalado que este informe constata cómo el crecimiento del sector agroalimentario español continúa apoyándose en su productividad y capacidad exportadora. “Este comportamiento agregado positivo del sector oculta una tendencia acelerada hacia la dualidad de estructuras productivas, si cabe aún mayor en el caso de la Comunidad Valenciana”. En este sentido, ha precisado que “un número cada vez más reducido de explotaciones y empresas generan cada vez una mayor parte del valor y mejoran sus resultados económicos, mientras que, por el contrario, un número mayor de empresas y explotaciones de menor dimensión pasan por dificultades. Un escenario que requiere redoblar los esfuerzos en materia de integración, máxime cuando se advierte la necesidad de reforzar también la inversión para mantener la competitividad y aprovechar las posibilidades que brindan herramientas como la digitalización o la inteligencia artificial”.
Asimismo, Baamonde ha explicado que “la mayor atención que Europa debe prestar al mantenimiento de su capacidad productiva, también alimentaria, en el contexto de incertidumbre y tensión geopolítica, empieza a observarse en las instituciones europeas y avalan estas líneas estratégicas apuntadas en materia de inversión, innovación e integración”.
Por su parte, el director territorial de Cajamar en Valencia, Jesús García, ha mostrado durante sus palabras de bienvenida su optimismo sobre “que, en España, y más concretamente, en nuestra Comunitat Valenciana, podemos liderar los procesos de desarrollo tecnológico e innovación”.
Recordó que el informe presentado destaca que “somos la tercera región con mayor número de empresas dedicadas al FoodTech y la cuarta en el ámbito AgroTech y Biotech”. Y, por último, añadió que “Cajamar, en los últimos cincuenta años, ha ido generando para el sector agroalimentario nuevos instrumentos innovadores, como nuestra incubadora de alta tecnología del agua, ‘agrotech’ y ‘foodtech’ Cajamar Innova para impulsar aquellas ideas e iniciativas empresariales que ofrezcan soluciones relacionadas con la gestión sostenible del agua, las tecnologías de producción agrícola y de alimentos”.
El director adjunto de Investigación del Ivie, Joaquín Maudos, que ha ido revelando todos los datos del estudio, destacó los principales rasgos que caracterizan la carta de presentación del sector agroalimentario español, así como los retos que tiene por delante. La elevada productividad y competitividad permiten afianzar al sector como pilar exportador de la economía española, así como su contribución a la generación de PIB y empleo. En el caso del sector valenciano, su competitividad se sitúa por debajo de la media nacional cuando se analiza la totalidad de la cadena de producción, pero supera esa media en el sector primario. Es la fase de distribución y comercialización la que debe centrar los esfuerzos por aumentar su productividad.
Consumo de alimentos
El gasto de los hogares valencianos destinado a la adquisición de alimentos se situó en 1.710 euros por persona en 2023, un 11,1 % más que el año anterior, frente al 10,5 % de aumento registrado a nivel nacional. Es un gasto un 3,1 % inferior a la media nacional. El consumo en kilogramos por persona se ha mantenido en 589 kg de alimentos, similar al año anterior. En un nuevo año inflacionario, el precio de los alimentos y bebidas no alcohólicas subió un 11,6 % en la región, en la misma línea que la media nacional. Los hogares valencianos destinaron de media el 20,5 % de su cesta de la compra a la adquisición de alimentos y bebidas.
El estudio dedica un espacio a analizar la evolución de la generación de desperdicios alimentarios dentro de los hogares. Mientras que entre 2020 y 2022 se constató que el volumen total de desperdicio de alimentos en España (tanto de productos sin utilizar como de restos de recetas o platos preparados) cayó ininterrumpidamente, el proceso se ha detenido en 2023, ya que el volumen ha aumentado un 1,1 %. La zona de Levante, que comprende la C. Valenciana, la Región de Murcia y la provincia de Albacete, ha registrado un aumento del 5,8 % en la generación de desperdicios.
Las cifras nacionales
El sector agroalimentario español, que incluye el sector primario, la industria y la comercialización de alimentos y bebidas, generó un valor añadido bruto (VAB) de 118.975 millones de euros en 2023, lo que supone un aumento del 3,7 % respecto al año anterior. La fase de comercialización aporta el 42,9 % de ese valor añadido, el 31,5 % proviene del sector primario y el 25,7 % restante de la industria de la transformación.
Con respecto al empleo, el sector generó 2,53 millones de puestos de trabajo en 2023, lo que supone un ligero aumento del 0,7 % respecto al año anterior. Casi la mitad de esos trabajadores del sector agroalimentario desarrollaban su actividad en Andalucía (22,1 %), Cataluña (13,8 %) y la Comunitat Valenciana (10,4 %).
El informe destaca el pilar fundamental del sector en el comercio exterior de España, con un valor de exportaciones de 69.608 millones de euros en 2023, que concentran el 18,1 % de todas las ventas al exterior de bienes de España. Ese valor creció un 3,5 % en 2023, muy por debajo del 13,8% de aumento registrado el año anterior. No obstante, se trata de un crecimiento debido al aumento de precios, ya que, en términos de volumen exportado, la cifra de exportaciones ha caído un 8,9 %.